Reduce el trabajo manual y conecta la información de tu empresa. Diseñamos automatizaciones, asistentes y aplicaciones adaptadas a tus procesos. Desde Albacete, para empresas de toda España.
Volver a teclear documentos, pasar datos entre programas o buscar una respuesta entre carpetas consume tiempo cada día. En Vysite diseñamos automatizaciones, asistentes y aplicaciones para mejorar esas tareas y conectarlas con el trabajo de tu equipo.
Empezamos por un proceso concreto. Definimos qué vas a recibir, qué debe revisar una persona y cómo comprobaremos la utilidad de la solución. Primero un diagnóstico o un piloto con alcance acordado; después, decides si ampliar el proyecto.
Estas situaciones pueden ser un punto de partida para empresas, pymes y profesionales:
Son ejemplos de aplicación a estudiar, no resultados de clientes. El alcance se adapta a tus herramientas, datos y forma de trabajar.
Ejemplo ficticio, con datos de muestra. Un cliente escribe: «Necesitamos revisar el equipo de recepción. Se reinicia al abrir el programa de gestión».
Este recorrido ilustra una posible aplicación. Las conexiones, los permisos y las acciones automáticas se definen y prueban en cada proyecto. En un piloto compararíamos el trabajo actual con el nuevo circuito.
El diagnóstico es una primera fase contratable con entregables concretos. Antes de empezar acordamos el proceso que revisaremos, el plazo y el precio.
Con esa entrega puedes decidir si avanzar con el desarrollo. El diagnóstico y la implantación se presupuestan por separado.
En el piloto comparamos tiempo empleado, correcciones, calidad y uso por el equipo. Los resultados sirven para decidir si implantar, ajustar o cerrar la prueba.
Además de proyectos a medida, desarrollamos software de gestión. Maxinv, nuestra solución de inventario de activos, está disponible para su uso y continúa incorporando mejoras. También conocemos la gestión de partes y bonos de horas a través de herramientas que utilizamos internamente.
Esa experiencia aporta conocimiento de procesos y desarrollo de software. Las funciones de IA de cada proyecto se definen y validan de forma específica.
Cuando el proyecto lo necesita, lo coordinamos con soporte técnico IT, mantenimiento y revisión de la infraestructura existente. La propuesta indica qué servicios se incluyen.
Cuéntanos una tarea que se repita, las herramientas que utilizas y qué te gustaría mejorar. Si encaja, presupuestamos un diagnóstico con entregables o un piloto de alcance definido. Antes de empezar acordamos plazo, precio, responsabilidades y qué resultado se va a comprobar.
Primero revisamos la aplicación, su versión, los formatos, los permisos y las conexiones disponibles. La propuesta explica qué información se consulta o registra y cómo se gestionan errores o duplicados. Confirmamos cada integración después de esa revisión.
Depende de la tarea. Puede bastar con mejorar el procedimiento, automatizar reglas o conectar herramientas. Cuando hace falta una aplicación específica, planteamos un desarrollo a medida. Incorporamos IA cuando aporta utilidad al proceso y definimos qué pasos conservan revisión humana.
El diagnóstico tiene alcance y precio acordados antes de comenzar. El desarrollo o la implantación se presupuestan por separado. La propuesta distingue puesta en marcha, licencias, consumo de servicios de IA o API y mantenimiento, e indica qué costes de terceros están incluidos. Necesitamos conocer el proceso para estimarlo.
Antes de conectar información revisamos qué datos son necesarios, quién puede acceder, qué proveedor interviene y cómo se conservan. Definimos fuentes autorizadas y pasos de revisión. Si el proyecto requiere medidas adicionales de seguridad o revisión jurídica, se identifican antes de implantarlo.
Comparamos el resultado con los criterios acordados: tiempo de trabajo, correcciones, calidad y uso por el equipo, según el caso. Al terminar recibes una valoración para decidir si implantar, ajustar el alcance o cerrar la prueba. La ampliación se acuerda después de revisar esos resultados.
La propuesta concreta la documentación, la formación y el soporte que se incluyen en la fase contratada. También identifica responsables, revisión de errores, actualización de fuentes o conexiones y condiciones de mantenimiento. Así puedes conocer tanto la puesta en marcha como la continuidad del servicio.